
Los rastros hallados en los distintos rastrillajes fueron determinados como pertenencias de Cecilia Strzyzowski por su madre, Gloria Romero. Si bien aún faltan los resultados científicos del material óseo encontrado, las prendas sí fueron confirmadas por familiares de la joven desaparecida. La rueda de reconocimiento tuvo lugar en horas de la mañana del viernes 23 de junio.
Las pericias realizadas sobre los distintos hallazgos dentro de la chanchería de la familia Sena y en las orillas del Rio Tragadero, manifiestan que una persona pudo haber sido quemada y que los restos óseos serían de un humano, según detalló el informe del Instituto Médico de Ciencias Forenses. Esto se debe al análisis de las características anatómicas de lo encontrado.
Uno de ellos, corresponde a "un hueso largo del pie metatarsiano, por las características microscópicas de los tres fragmentos óseos". El mismo deberá ser sometido a los estudios correspondientes para determinar a quién corresponde, pero fuentes cercanas al medio brindan indicios que serían de un humano.
Además, fue hallado un fragmento que podría ser de la "articulación troclear como la que se observa en falanges de la mano".
Otra parte encontrada remite a lo que podría llegar a ser la zona del pie: "Correspondería a un hueso largo en un extremo de superficie particular donde expone con carilla articular elipsoide y su otro extremo troclear".
De esta forma, los equipos científicos deberán realizar las pruebas de ADN para identificar si los restos son de humanos y en caso de que lo sean, que correspondan a Cecilia.